Trabajo enajenado

Hoy me recordo esta parte del artículo de Sylvia Gereda:

Es por ello que según el Gita, si uno desea hacer un trabajo importante, no se puede dar el lujo de involucrar al ego: de ser así, uno se encontrará agitado y lastimado. Cuando trabajamos para nosotros mismos, nos sentimos, nos consumimos. Cuando trabajamos por prestigio y poder, nos ponemos tensos y nos enfermamos. No sentir ansiedad sobre los resultados significa que cuando la suerte nos sonríe, cuando el éxito se presenta, uno no se entusiasma; sencillamente da las gracias

Imagino las descargas de ego que dejan en las maquilas las personas que buscan el primer turno de cinco minutos en el baño, para no encontrarlo ni sucio o la tapadera tibia. La ansiedad de resultados es para el capataz, posible violador y por supuesto culebra con el chino que "trabaja" por prestigio y poder.

Porque no preocuparnos del problema agrario de 100 años, de la violencia que aumenta el costo de la vida de toda las clases medias y bajas, sera porque estamos preocupados de llegar con dinero a la quincena o porque nos bombardean tormentas de mierda de radios liberales y claro discursos motivacionales de preferencia de 400.00 la entrada en el ENADE.

Vayan todos a la mierda

Fuera de tópico: algo de decencia

La siesta

Columnistas complacientes ya hayde sobra.

Andrés Zepeda /elPeriódico
lacajaboba@gmail.com


Así pues, unos piensan que la violencia en general y los insultos en particular deberían quedar al margen del quehacer periodístico, sobre todo si éste se propone cubrir públicos masivos, no especializados.

Lo que hacen, entonces (o lo que pretenden torpemente, sin lograrlo enrealidad) es crear una burbuja donde juntos todos es posible, y la tolerancia es un valor, y la luna es de queso, y las expresiones no son procaces ni soeces, y las discusiones son edificantes, y los abordajes son razonables y maduros, y los pajaritos cantan y las nubes se levantan… y todo sigue igual, y nunca pasa nada. Que viva Carlos Peña. Guatemala, ¡ra, ra, ra!

Pero la violencia sigue, se la percibe por todos lados, y muchos consideramos el hecho de encarar esa violencia (encararla y aprehenderla cada uno desde sí, para luego devolverla convertida en otra cosa, no necesariamente menos violenta) como una responsabilidad de primer orden. Muy desatendida, por cierto.

En lo personal, cuando veo a tanto enburbujado ajeno e insensible al despepute circundante, lo que me dan son ganas de interrumpirles merecidamente la siesta. Y hacerlo, claro, me resulta todo un regocijo.

¿Un deber? Digamos que no, para evitar caer en atildamientos deontológicos. Pero acaso sí un derecho muy lindante con el compromiso. Una manera de hacer política, en el sentido más amplio y menos resbaloso del término.

Columnistas complacientes, adocenados e inofensivos (o faferos) ya hay de sobra, mientras que los que nos rompemos el hocico en el intento de no serlo vamos siendo cada vez menos. ¿La tolerancia? Mi problema con ella es que no es un asunto de amplitud de criterio (que sería lo deseable), sino de vulgar musculatura. Decir “yo soy tolerante” equivale a decir “yo te aguanto hasta que no te aguante”.

Vaya progreso.

Encarecido ruego

Muchos columnistas provocan una lectura perturbadora que se origina simplemente en la propia diversidad del género humano. Tenemos por ejemplo gente con un marco de referencia errado que simplemente ignora lo que sucede frente a sus ojos.

Ese es el caso de Jorge Jacobs que según parece no solamente simpatiza con los monopolios locales sino que le parecen atractivos los extranjeros. Lo mismo sucede con Luis Figueroa, campeando a favor de algo tan desagradable como el monopolio. Creo que es suficiente la falta de seriedad en el tratamiento del pasado y presente guatemaltecos, campo de la historia, sociología y otras ciencias, que hace ésta gente como para que ahora vengan a efectuar comparaciones en temas que les son desconocidos totalmente.

Jacobs y Figueroa dicen que los inútiles y huevones se valen de tata gobierno (Estado benefactor mercantilista dicen en el espectro radial) para coartar el trabajo innovador. Claro, no saben que lo que se busca es en términos entendibles para ellos, reglas claras o protocolos estándares para la interoperabilidad de diversos sistemas de cómputo que actúan en red. Si no les queda claro, aun luego de estar plenamente disponible la información en la red, que Microsoft no utilice su posición dominante para introducir extensiones en estándares de forma que deje fuera a la competencia.

Durante años padecí de tener que usar el Internet Explorer para usar el servicio de banca en línea, y ese es uno de los menores inconvenientes que surgen. ¡Gracias Microsoft por esas prácticas monopólicas que restringen mis opciones! Les digo a los dizque defensores de la libertad. En fin, el encarecido ruego es para que lean un poco antes de escribir.

QEPD para la izquierda

Durante la ultima semana ha existido algún tipo de consenso entre diversos columnistas que se han dedicado rabiosamente hacer leña del árbol caído. Los partidos de izquierda guatemaltecos han recibido palo en conjunto o de forma focalizada pero ha sido evidente que no quieren darle tregua por nada del mundo mientras se regocijan de la victoria

Entre todas las críticas una me ha llamado la atención porque tiene algunas ideas que son por lo menos en parte bien encaminadas y es la de Hugo Maul.

Primeramente dice que la adscripción de la ciudadanía y eso es algo que debe ser generalizado en todo el territorio nacional, a un proyecto político denota que se vota con el interés personal y de corto plazo en mente. Eso me recordó la conversación que tuve con un amigo la semana pasada que luego de media hora de discusión acerca de mi voto por la izquierda me pidió muy amablemente que votara por el PP porque tiene “hueso asegurado”. Es algo triste pero seguramente sucedería en cualquier partido con oportunidad de ganar, incluidos los de la izquierda. Estoy seguro que la mentalidad individualista y egoísta orientada al consumo en una economía mediocremente mercantilista donde la educación no es tal y va de mal en peor, camino a convertirse en maquinaria creadora de obreros en lugar de individuos pensantes y libres

Es interesante también el calificar de radicales y populistas las ideas de izquierda cuando es plenamente obvio el populismo del “Mano Dura” y lo mas triste, su éxito. El señor Maul dice es necesario un sistema que represente los intereses nacionales pero Ana Rodas lo dice aun mejor cuando apunta que si la derecha nos ofreciera eso seria izquierda. Además seria necesario que fuéramos una nación y no el conglomerado social de gente empobrecida por “la gerencia” de la finca y que cree que lo guatemalteco es el Pollo Campero, la selección de fútbol o Ricardo Arjona y ahora Carlos Peña.

Ojala y Como dice Miguel Ángel Alvizures, la izquierda pueda renovarse y aparecer de nuevo con una propuesta fresca pero ¿Qué hay de la sociedad que es la receptora? ¿Esperará a que Guatemala toque fondo para darse cuenta del mercantilismo/populismo barato de la derecha?

La cagaste Burt Lancaster

Realmente fueron los guatemaltecos, la cagamos de nuevo.

¡Qué ignorancia!

La semana pasada no pude escribir nada, pero recuerdo un nefando artículo del igualmente calificado  Estuardo Zapeta en el que suelta una diatriba en contra de la CICIG. Sin entrar a justificar a la polémica institución, me referiré al sucio doble estándar del autor.

Es asqueroso recordar durante la lectura de su artículo como se la pasa día a día, semana tras semana refiriéndose a los acuerdos de paz como obsoletos y superados y claro, exigiendo (mejor dicho publicitando) la reforma constitucional de sus dueños. Ahora como le resultan convenientes los cita, para resaltar sus argumentos en contra de esa comisión.

Termina su artículo haciendo una referencia a que somos el traspatio gringo y que eso nos sacamos por serlo. Habría que contarle que es debido a la inversión extranjera, eso que desea con todo su corazón que nos convertimos en zona de influencia gringa. Seguimos vendiendonos a los gringos y quejandonos o haciendonos los locos.

Buenos deseos al próximo gobierno

De vez en cuando resulta aburrido escribir solo acerca de los columnistas porque como lo que me molesta es el neoliberalismo rampante y siempre repiten las mismas cosas me veo obligado a escribir de los mismos temas. El muy inicuo Ramón Parellada se refiere hoy a algunos de los temas más en boga debido a las próximas elecciones en las que por cierto alguna de las cuatro opciones oligarcas sera la que le de continuidad al plan de nacion excluyente que tiene como punta de lanza el neoliberalismo.

Primero seguridad. Todos sabemos que es casi inexistente debido a que no hay certeza de castigo pero eso es el resultado de un proceso largo en el cual la justicia solamente funciona para quien tiene dinero, no digamos a la rosca oligarca de poder que tienen sus propios sistemas de justicia. Con ese sistema hibrido es incierto si será posible cumplir lo que cualquiera de los candidatos ofezcan.

ISR: Para que lo van a pagar los Dueños y Patrones, si allí está la clase media para que pague por consumir las mercancías de dudosa calidad que importan o las pocas que se fabrican localmente. Lo peor de todo es que según la ideología imperante y tortuosamente transmitida por los baluartes de los monopolios el IVA es el único impuesto justo por ser un solo porcentaje para todos. Que tal si dijéramos lo mismo para los salarios, que todos ganen lo mismo o comenzar con “que hombres y mujeres ganen lo mismo por el mismo trabajo” seguro que eso ya no les parecería justo.

Reducción de la deuda: Creo que puede que no esté enterado de que sus patrocinadores son los beneficiados prestándole dinero al Estado. Puede ser que como dice “prestamos que vienen con injerencia política y social” se refiera a la deuda externa, pero allí hay dos cosas que resaltar, y es que la deuda interna también tiene esos componentes y la inversión extranjera que es por lo que propugnan es aun peor.

Salario mínimo: Les encantaría que no hubiera, tampoco ningún beneficio laboral, como el IGSS. Supuestamente para atraer esos capitales que le den vida a nuestra economía. Patraña mas grande no puede haber. La oligarquía tiene de sobra dinero para invertir en Guatemala pero no lo hace, prefiere unir ese dinero a los capitales especulativos que circulan en todo el globo. Claro hay excepciones como Oscar Berger dejando en control de su familia el control de la minería de Niquel en Izabal. El si invierte en Guatemala JA JA JA

Ministerio de Educación: No estoy seguro de lo que se refiere, pero pareciera que quiere abrir el mercado de libros de texto para que no sea solo la ministra y sus allegados quienes se enriquezcan, claro puede que se refiera a alguna otra cosa.

Derecho de subsuelo: Como sus amos son los dueños de casi toda la tierra del país obviamente quiere que puedan hacerse ricos terminando de acabar con  el medio ambiente, en fin cuando se agoten las minas ellos podrán ir a vivir a Nueva Zelanda u otro paraíso donde la acumulación de capital permita vivir de la especulación.

Energía eléctrica: La energía no es cara por legislación, sino por la avaricia de los dueños de plantas que por cierto son viejas, contaminantes y poco productivas, si fuera mas barato estoy seguro que tendrian negros paleando carbon en calderas. Sería mejor nacionalizar la energía pero por supuesto que pondrían todos el grito en el cielo.

Solo queda señalar que esas discusiones en el CEES deben ser de lo más divertidas, con economistas que no saben que es el capitalismo y mucho menos nada de Guatemala. Que desperdicio.