Será así de simple?

Como no soy economista, ni tengo tantos años de interesarme por lo que sucede en Guatemala no puedo recitar o rememorar cuanto ha crecido la economía guatemalteca durante las últimas dos décadas digamos.

Uno de los principales argumentos usados por quienes defienden el liberalismo, neoliberalismo, liberariarismo o como se le quiera decir al discurso oligarca al que nos tienen acostumbrados los medios, es el del crecimiento económico. Supuestamente la libertad que en ese contexto es económica, tiene el potencial de producir un crecimiento económico capaz de sacar al país de la pobreza.

Hugo Maul en plena concordancia con la aplicación de las ciencias exactas a las sociedades nos dice en ElPeriódico que el secreto está en un ocho por ciento o más anual para que el guatemalteco medio pueda apreciar un cambio. Me pregunto, ¿será así de simple?

Si repasamos la historia de los últimos dos siglos encontraremos un sinfín de promesas hechas por las elites en cuanto a cual era no solamente el origen del atraso y la pobreza, sino que cual era la solución. Puede ser que se las hayan estado haciendo entre ellos mismos (y que lo continúen haciendo) porque realmente han hecho y siguen haciendo cuanto han querido dentro de los límites impuestos desde afuera y aunque no solamente esa elite se ha beneficiado, son pequeñas las concesiones que han dado en cuanto a la economía, política y dirección de la sociedad.

¿Es así de simple entonces? No, porque las condiciones sociales actualmente están dadas para que continúe esa forma oligarca de acumulación a la que unos pocos han sido invitados a disfrutar del banquete, porque la fiesta se aprecia desde lejos.



 

Parodia incompleta

Al artículo de Felipe Bosch

La semana pasada la facción oligarca industrial celebramos el XII congreso industrial con la participación de Ricardo Lagos, quien con su sucesora, Michelle Bachelet han sido responsables de la perdida de una gran variedad de derechos sociales y solamente han incrementado enormemente los caudales de las grandes corporaciones que son las que le hacen la imagen al exterior, y la intervención de los cinco candidatos a la presidencia que ya han sido adquiridos a distintos precios por ese viejo círculo de poder.

Como es usual la Cámara de la Industria de Guatemala volvió una vez más a mostrar el liderazgo que le caracteriza mostrando como loros en jaula a los candidatos repitiendo las recetas neoliberales que no funcionan en ningún lugar, a menos que se vea desde arriba, por supuesto.

Ciertamente es muy provechoso para Guatemala que nos centremos en el "como" y no como era en el pasado, cuando la discusión se centraba en el "a donde vamos" atreviéndose a cuestionar los sagrados designios oligarcas.

Y es que Guatemala es un país exactamente igual al de 400 años antes, con latifundio, sobreexplotación de la mano de obra.

Creo verdaderamente que ninguno de los cinco candidatos que llegaron al Congreso Industrial el miércoles pasado, quieren volver a ver una Guatemala en crisis como la vivimos en los años de Portillo donde la cúpula empresarial se vio obligada a medio pagar impuestos y no se hizo con la mayoría de negocios con el Estado.

Realmente aplaudo que hoy el debate se centre en el “cómo vamos a crear las condiciones necesarias para lograr la inversión”, produciéndonos millones en ganancias mientras que la gran mayoría de habitantes de la fincona seguirá cultivando maíz en pendientes de 60 grados y muriendo de diarrea.

Definitivamente que Guatemala no quiere vivir los días que vive Venezuela, que está pasando por una de las etapas más difíciles de su historia, Chávez, como dictador, cerró un canal privado de televisión por promover su propia revolución muy probablemente al estilo Chile, primero otro dictador que mate a los que no estén de acuerdo, cierre canales de TV, periódicos, y nadie por supuesto va a decir nada.

Guatemala, en cambio, no puede darse el lujo de dar marcha atrás, porque es la forma oligarca de acumulación, supeditada al capitalismo en su etapa monopólica y a su papel como proveedor de fuerza de trabajo barata y materias primas con mascarada de democracia lo que está en juego. Es que detrás de la compra de candidatos y votos está el desarrollo de un país.

Por eso veo con buen tino la posición presentada por los candidatos a la Presidencia...

El derecho

Hoy Luis Enrique Pérez dice, siempre premisa sobre premisa por supuesto, que el derecho se fundamenta básicamente en algunas de ellas. La primera es que requiere la existencia de varias personas. Es decir que es social. Me voy a enfocar en ésto solamente, porque creo que no fue tratado con seriedad debido a las limitaciones de espacio de una columna.

Tiene toda la razón, el derecho surge en sociedad porque en aislamiento no queda más que el ser. Sin embargo como todo buen neoliberal comienza ya a perderse en su discurso, y no porque el razonamiento adolezca de fallas, sino porque inicia a hacer a la historia a un lado, sugiriendo que esos actos de libertad tienen como requisito la falta de coacción. ¡Por supuesto que no debe haber coacción! pero le falta reconocer que históricamente el derecho siempre surge en una sociedad donde existe coacción económica o extraeconómica debido a la apropiación privada del excedente productivo producido en el seno de esa sociedad.

La libertad negativa neoliberal aunque no solamente de ellos, se caracteriza por el poder-hacer hasta cierto punto, es una libertad limitante. Que tiene su fundamento en la propiedad privada de los medios de producción y por ello de allí se deriva y que deja claramente establecido en su escrito el señor Pérez.

Por ello, la ridiculez de las leyes abstractas de Ayau, que solamente tendrían sentido en un mundo de perfecta igualdad que no existe ni en la cabeza de quienes como él tienen el poder económico, o que se han aprendido sus discursos.

Fuera de tópico: Policia

¿Que tan imbecil puede ser un policia? aqui pueden ser asesinos pero algunos de los gringos son realmente animales. No creí que la profundidad de la mierda fuera  tal.

Libertad y Estado

La libertad QEPD, murió antes de nacer. Es concebida actualmente por liberales, libertarios (o neoliberales, como se les quiera decir) Etc. como el libre cambio de bienes y servicios abanderado bajo los derechos a la vida, libertad y propiedad diría Carlos Zuñiga Fumagalli.

Claro, eso es muy fácil de plantear si se pertenece a una clase social que conforma un mísero porcentaje del total de la población de Guatemala, pero que se apropia de la parte leonina del beneficio producido socialmente. El resto de la población esta despojado de la propiedad privada, en el sentido de que lo único que posee para subsistir es la venta de su fuerza de trabajo.

Para Zuñiga los gobiernos latinoamericanos que menciona, son dañinos porque atentan contra la propiedad privada (de los medios de producción). Le asusta que estos movimientos anti sistémicos se vayan expandiendo cada vez más y hace un llamado a los medios de comunicación para que se enfrenten a esto. ¿Resulta extraño que los ideólogos del sistema escriban todos los días en contra de sindicatos, consultas populares, los mismos políticos que ellos colocan en el gobierno con su dinero, o la misma constitución, que les fue útil como bandera contrainsurgente en los ochentas, pero que ahora les resulta una traba para la explotación del trabajador y la consecuente extracción de plusvalía apropiable?

Ironía es la palabra exacta, necesaria para reflexionar acerca de su defensa de un canal que se cierra en Venezuela, por razones que no conozco sino de forma superficial, pero la hace desde un medio que fue financiado por el gobierno norteamericano luego de la contrarrevolución como órgano de propagación de su ideología y múltiples expresiones culturales y que por supuesto para el que no lee solamente las cincuenta o sesenta páginas de anuncios que imprime, sigue cumpliendo su función a cabalidad. El mismo papel cumplió y cumple el Canal 3 dizque guatemalteco, porque cualquiera que lo sintonice solamente encontrará programas gringos o mexicanos.

ONG tras ONG pasa años financiando estudios de pluriculturalidad, multietnicidad, genero y otras miles de modalidades de exclusión formada por el sistema mundial imperialista del capital, porque les conviene que estemos ocupados pugnando por las formas y que permanezcamos impávidos ante la mercantilización de la fuerza de trabajo que es la unica que produce riqueza.

Ahora con excusa de que la globalización es un tren en el que hay que subirse, se quiere despojar al trabajador guatemalteco de la moderada legislación que le protege de enfrentarse directamente con el capital. Columnistas, programas de radio y TV avalan el pago a destajo que no es una forma más de enfrentar a los trabajadores unos contra otros, mientras que piden la desregularización del trabajo.

Claro, les aterra que en un momento tengamos un gobierno que realmente haga valer las leyes laborales, porque es impensable que tengamos algo como una huelga legal en Guatemala, porque se necesita cumplir con una serie de trabas insalvables. Los trabajadores pueden morir por condiciones de trabajo deplorables que ningún empresario va a pagar por lo que le hace a sus trabajadores. La gente en la maquila no puede levantarse al baño porque lastima la producción. ¡Es más importante la mercancía que la persona! Ese es el concepto que tienen de progreso. Desde la reforma liberal han traído distintos proyectos “de nación” que supuestamente traerían el tan lejano progreso, y su hermano el desarrollo, pero seguimos aquí escuchando a los hijos de los que nos engañaron antes diciéndonos cuales son las nuevas soluciones y creyéndoles. Es inaudito como puede manipularse por medio de las instituciones, la cultura, la economía, entendidas como relaciones entre personas y no como cosas abstractas y vacías; a un conglomerado tan grande de personas. Bueno, siempre está el Recurso del Miedo, diría Carlos Figueroa Ibarra, para aquellos que no se contenten y que intenten algo distinto a la luz que ilumina desde los cielos oligárquicos.

Mientras quienes solo tenemos nuestra fuerza de trabajo para vivir, no seamos remunerados por la venta de aquella cuando menos en cantidad suficiente para vivir dignamente y no dejar morir de hambre o enfermedad a nuestros hijos, como si ha sucedido durante los últimos 500 años en América, habrá conflictividad en el Estado, porque la supuesta libertad no es tal, es un acepte lo que le ofrezco o busque en otro lugar, que traducido significa muera del hambre, robe o dedíquese a la economía informal, que abusivamente llaman pequeños empresarios los que supuestamente predican esa libertad liberal.

QEPD

Cual izquierda

Margarita carrera cita hoy a Gustavo Berganza, en una descripción de la izquierda. El primer punto es la intervención del Estado en la economia. Hay una extendida confusión acerca de la naturaleza (si es que tiene) del Estado. Se alude a el como una cosa que es (es decir con ontología) y no por lo menos como el conjunto de relaciones sociales imperantes dentro de ciertos limites geográficos.

Pues bien, siendo el Estado todos nosotros ¿no debemos intervenir en la economia? creo que si, y principalmente evitando que "los dueños del pais" hagan lo que se les de la gana con nosotros para hacer pisto y quedar bien con el amigable vecino del norte.

Como segundo punto menciona al Ejercito, cuya única función seria supuestamente defender las fronteras. Simpatizo con la opinion de que no haya ejercito, acabo de escuchar a un coronel quejarse acerca de la reducción de efectivos, pero no dijo nada del creciente presupuesto. Es un residuo que finalmente no cumple ni con esa función primordial. Hariamos mejor en tener una policia decente.

Tres, no mas pena de muerte. ¿puede el Estado (que somos todos) decidir sobre una vida? creo que no. 

Derechos de la mujer, ciertamente son iguales a los del hombre, lo importante es que se hagan valer. ¿como? en el capitalismo parece ser por medio de la independencia económica pero ¿existe eso acaso?

Que se reconozca la multiculturalidad. Bueno, esa ya está allí aunque no la quisieramos, seguro que nadie es perfectamente Mam, por ejemplo. El asunto es que  tiende a desaparecer con la marejada de la cultura occidental que homogeniza por todos los frentes.

Por último, que se exploten los recursos naturales de forma amigable con el entorno. Sinceramente es lo menos que se puede pedir, pero es más facil que un camello pase por el ojo de una aguja.

Neoliberales

Aqui en Guatemala los neoliberales son buenos para dar discursos. Jorge Jacobs habla acerca de las maravillas que fue a encontrarse en Taiwan. No dudo que sea cierto, como tampoco dudo que el país sea uno de los mayores productores de tecnología avanzada como el lo señala. Junto con eso se asombra de que tales grandezas sean posibles en un territorio tan pequeño.

Lo único que olvidó y que seguramente tampoco incluirá en su crónica prometida es comentar siquiera, que el inicio del exitoso sistema capitalista de la isla fue una reforma agraria. Claro, para que mencionar ese pequeño detalle inoportuno, si ahora la moda es seguirle el juego al imperialismo gringo gritando libertad de mercado que no es mas que una ilusión en la que estamos inmersos, puesto que los mercados y el control de las materias primas ya están todos repartidos.

Ya mencioné una vez que ni los cañeros están muy complacidos con el TLC. !pero como iban a estarlo¡ Si aunque aqui parezcan monstruos, son simples peoncillos del sistema imperialista mundial que (va de nuevo) los neoliberales defienden por conveniencia (talvez algunos comen de eso) o por simple ignorancia.

Siempre el mercado como solución, aunque la realidad nos señale que lo publico puede ser igual o mejor que lo privado. Ejemplos sobran. Ramon Parellada no se complica, el dice que hay que enriquecer aun más a los monopolios mundiales de seguros (porque aqui solo hay pequeñas ramificaciones de ellos) para darle libertad al trabajador porque supuestamente ahora paternalistamente se le obliga a tener un seguro que quizás no quiere. Claramente tendencia es quedarse con los negocios de la educación y salud, que es de lo poco que no han privatizado. Siempre el discurso en un lado y las intenciones reales en el otro.